Utilizando recipientes, con capacidad suficiente, de fácil manejo y limpieza y que tengan las siguientes características:

  • Ser de color diferente de acuerdo con el tipo de residuos a depositar.
  • Llevar en letras visibles y con símbolos, indicaciones sobre su contenido.
  • Resistir la manipulación y las tensiones.
  • Permanecer tapados.

Los residuos se clasifican en reciclables y no reciclables.  A continuación se relacionan según el color del recipiente a utilizar:

Reciclables:

  • Recipientes de color gris: Cartón, papel (incluyendo el periódico)
  • Recipientes de color blanco: Toda clase de vidrio limpio.
  • Recipientes de color azul: Plásticos (vasos, garrafas) y polietileno.
  • Recipientes de color amarillo: Residuos de alimentos (antes y después de la preparación)

No reciclables:

  • Recipientes de color verde: Ordinarios e inertes (papel higiénico, toallas higiénicas, servilletas, empaques de papel plastificado, icopor, plástico no reciclable y papel carbón.
  • Recipientes de color rojo: infectados (materiales de curación, gasas, algodones, elementos infectados y bolsas con sangre)
  • Recipientes debidamente tapados para material cortopunzante: agujas y otros elementos cortantes o punzantes, en solución de hipoclorito de sodio.

Notas:

Los residuos infectocontagiosos o peligrosos se deben incinerar o desnaturalizar en el establecimiento donde se originan.

Para poner en práctica estas normas de reciclaje en su casa, mantenga un recipiente para la basura en general, otro para el vidrio y otro para el papel.

El desorden en las empresas refleja el estado mental de las organizaciones y personas que en ellas trabajan.

Es importante tener en cuenta que la gestión y ORDEN y ASEO requiere del apoyo permanente y visible de la Gerencia. Su participación en el seguimiento a las acciones preventivas y correctivas, le dan mucho valor al orden y la limpieza y promueve la colaboración de todo el personal en el cuidado de estos aspectos.

Texto tomado de : www.suratep.com.co/articulos/531/